Hubo un tiempo en que para vender un billete de avión tenía que llamar a Iberia
Cuando empecé a vender viajes no había Internet, ni billetes electrónicos, ni comparadores de vuelos. Había un teléfono, un bolígrafo y muchas ganas de descubrir el mundo. Casi cuarenta años después, algunas cosas han cambiado por completo. Otras, afortunadamente, no.
